IMAGINAMOS:  VIVIENDAS COLABORATIVAS EN EL BARRIO DEL CARMEN. VALENCIA

IMAGINAMOS:  VIVIENDAS COLABORATIVAS EN EL BARRIO DEL CARMEN. VALENCIA

En Valencia muchos de los planes en suelo urbano están paralizados, potenciando el deterioro de diversas zonas de la ciudad.

La esquina  Lliria, Gutemberg. donde imaginamos la promoción de vivienda colaborativa se encuentra ubicada en una manzana afectada por la Unidad de Ejecución 22 , este PEPRI lleva estancado desde 1991 fecha en la que se aprobó el Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Carmen.

La manzana es un conjunto fabril de la mitad siglo XIX, y el PAI afecta a las naves industriales protegidas de la calle Gutenberg y la rehabilitación de dos edificios de viviendas, que se encuentran abandonados y se deben rehabilitar. En una de las fábricas, el cierre del “cul de sac,  se encuentra el Teatro de la Estrella el único teatro que quedaba en el barrio hasta hace unos años.

La propuesta de vivienda colaborativa podría estar impulsada por una cooperativa de cesión de uso  formada por las personas desalojadas de los edificios expropiados para la ampliación del IVAM (ubicado en el mismo barrio)  y las personas que gestionaban el funcionamiento el Teatro.

Partimos de la premisa de la cesión de uso por parte de la Administración de las dos naves industriales  y de los dos edificios vacíos propiedad de la administración.

Se trataría de un proceso de abajo arriba, donde la promoción de vivienda asequible parte de los mismos vecinos evitando que estos sean expulsados del barrio, recuperando el entorno del “Cul de sac “de la calle Gutenber   y por lo tanto, parte de la memoria del barrio ya que aquí estuvo instalada la fábrica de manufactura de lana, el casino de la república y las primeras viviendas obreras asociadas a la fábrica además, se  dota de actividad las dos naves vacías y se recupera el teatro que ha sido símbolo de la calle en las últimas décadas.

El sistema de funcionamiento es horizontal sin jerarquías, se toman decisiones mediante asambleas donde se exponen la evolución de los diferentes grupos de trabajo, las personas que forman la cooperativa tienen la vivencia de haber pasado por la misma situación, la expropiación y desalojo de sus casas , por lo que tienen una reivindicación en común, no obstante no poseen perfiles profesionales relacionados con cuestiones técnicas, por lo que necesitan asesoramiento externo en cuestión de la rehabilitación de viviendas, pero si cuentan con un grupo de personas especializadas en gestión cultural y memoria histórica de la ciudad.

Los grupos de trabajo son diversos, búsqueda de financiación en un principio, asesoramiento técnico, investigación del funcionamiento de otras cooperativas para la elaboración de los estatutos, relación con colectivos del barrio, contratación de servicios técnicos de mantenimiento ect. Los estatutos y el reglamento del régimen interno han sido consensuados entre todos.

Las personas adjudicatarias de la cooperativa  disponen de una vivienda en cesión de uso indefinido y heredables, si se deja de ser cooperativistas la vivienda pasará o un nuevo cooperativista que  pagará el precio inicial aportado (el dinero de la expropiación) más el IPC, nunca se revalorizará en el mercado libre. Las viviendas pueden heredarse y alquilarse, pero siempre que sea con precios de  alquiler social y asequibles.

Las personas que vivan en esta calle y no pertenezcan a la cooperativa, pueden formar parte de la gestión de las actividades de las naves y el teatro, entrando a formar parte en la gestión de la actividad de de su entorno.

El Objetivo es la regeneración y rehabilitación, el implemento y fomento del modelo de cooperativa de cesión de uso siendo ejemplo de reapropiación por parte de la ciudadanía de espacios vacíos convirtiéndolos en espacios de oportunidad , proponiéndolos como alternativa a los modelos predominantes en la ciudad de Valencia, el proceso se plantea adaptable para otras experiencias similares y permitiendo su replicabilidad en los cuantiosos edificios vacíos del Barrio.

Se opta por la recuperación de edificios existentes, por la autoorganización e implicación directa de las personas del grupo en todo el proceso, por fomentar la vida en comunidad entre distintos hogares y la optimización de los recursos y de instalaciones y servicios compartidos.

Se trata pues de un modelo de regeneración urbana, que interviene tanto en el espacio privado como en el público, reapropiándose de la calle y de las viviendas vacías, mejorando la calidad de vida en la calle y por tanto en todo el barrio.

El diseño de las viviendas se realiza colaborativamente con los técnicos a través de talleres, mapas de Gulliver y mesas redondas, se opta por viviendas flexibles, modificables a lo largo del tiempo pudiendo ser trasferibles los espacios de unos a otros agrandando o disminuyendo las viviendas, ya que las unidades de uso van desde 1 a 5 personas y sus edades oscilan entre 40 y 80 años. Se opta por considerar la azotea como elemento comunitario vivido, y se acondicionara como espacio colectivo y polifuncional, también se considera espacio común la calle considerandose como la proyección exterior de las viviendas.

La financiación se logra con subvenciones de la Generalitat, subvenciones Europeas de conservación del patrimonio y con el dinero recibido de las expropiaciones, con este se realiza la aportación inicial a la cooperativa.

Se autogestiona tanto las viviendas como los espacios comunes y las naves. Se pretende poner en funcionamiento el Teatro así como las otras dos naves y un 20% de su beneficio recaerá en la comunidad que se reinvertirá en mantener la actuación en las condiciones adecuadas y el sobrante en la financiación de proyectos similares en el Barrio. Si bien las naves son de carácter público y la cooperativa con el resto de vecinos de la calle la gestiona y dota de servicios al barrio se pedirá subvención a la administración para su funcionamiento. Haciendo  ver a las administraciones que la cooperativa puede gestionar con transparencia y eficacia las ayudas, y la necesidad de hacer partícipe a las diferentes comunidades en la gestión de la ciudad.

Si el costo de la rehabilitación de las viviendas y puesta en marcha de las naves no fuera suficiente, cada familia aportará no más de un 30% de la renta de la unidad de convivencia.

La innovación de esta iniciativa parte de la base de uno de sus objetivos la difusión, el replicabilidad del modelo (adaptado en cada caso) en el barrio y la recuperación de la memoria del mismo.

Por un lado la ciudadanía se hace corresponsable junto a la administración de la regeneración de su entorno recuperando el espacio público, el espacio público entendido como extensión de sus viviendas, la reapropiación de espacios vacíos mirándolos como espacios de oportunidad y transformándolos en vivienda social recuperando el dinamismo vecinal del barrio que se ha ido perdiendo debido al turismo, y por otro la posible creación de una red de cooperativas en el barrio que se apoyen  unas a otras. Este modelo se podría extender al resto de la ciudad.

Paula Roselló 2015

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